SÍNTESIS DE PRENSA


Una película increíblemente divertida cuando la interpreta Teatro de Ciertos Habitantes. Los actores ocupan maquillaje monocromático (blanco y negro) para igualar las imágenes en blanco y negro de la pantalla. Permanecen a los lados de la misma e interpretan la acción; pero nada te prepara  para lo muy divertido que es todo el espectáculo. El lenguaje hablado oscila entre el español y el inglés, pasando por el japonés y por meros sonidos inventados, lo cual lo convierte en un verdadero omento de ¿Monty P? cuando un personaje deja una habitación murmurando -sayonara- con una voz de mujer. ¡Debieron haber estado ahí! La sincronía entre la película y la traducción es absolutamente brillante y convirtió a esta pieza de historia, de casi 90 años (no yo, sino el filme), en una muy vibrante y entretenida película; de manera muy honesta y nada forzada. Brillante.

David Bowie
The High Line Festival, Nueva York, EUA, 12/may/07


Un interesante espectáculo, libre de temática bélica, fue El Automóvil Gris de México; el cual buscó revivir la magnífica tradición japonesa del Benshi, en la narración del cine mudo. El show toma su nombre de una clásica película de cine mudo mexicano dirigida por Enrique Rosas en 1919; la cual está basada en la historia real de una implacable banda de delincuentes que aterrorizó a la Ciudad de México en 1915. Mientras que el filme se proyecta en una pantalla que abarca todo el escenario, dos actores mexicanos y un traductor árabe narran la historia y dramatizan todas las partes de los personajes en un hilarante mezcla de español, inglés y árabe; y son acompañados por un pianista mexicano que toca una mezcla de partituras de películas mudas japonesas y mexicanas. El aspecto más intrigante de El Automóvil Gris es, sin embargo, el hecho de que, mientras el pianista es obviamente un hombre, uno no puede tener la certeza del sexo de los narradores. Ellos son tan vocalmente versátiles que imitaban voces masculinas y femeninas con un mismo nivel de capacidad. Y aún cuando se hacían más visibles al público, en un pequeño interludio de música y danza, estaban tan cómicamente disfrazados, uno con el rostro blanco y ataviado en un kimono; y el otro en un vestido negro, sombrero y velo (al estilo mexicano), que uno no podía discernir su verdadero sexo. Fue intrigante y emocionante. Parecía que representaban a una especie de ejecutante neutro, el cual puede fácilmente interpretar a un hombre o a una mujer y cambiar de uno al otro, en cualquier momento. Mientras los observaba me encontré pensando que tal vez los verdaderos intérpretes del pasado, en los días de la Grecia antigua y en los tiempos de Shakespeare, pertenecieron a este tipo de ejecutantes, y esa idea me reconfortó.

Nehad Selaiha
Al-Ahram Weekly Online, El Cairo, Sep 28 ¿ Oct 4 / 06


Innovadora y diferente fue la puesta en escena El automóvil gris, presentada por Teatro de Ciertos Habitantes, en el Teatro Ángela Peralta. El proyecto combinó espléndidamente la estética vocal lúdica y dramática, la música y el cine mudo. Retomando la tradición narrativa japonesa conocida como Benshi, Irene Akiko Iida y Fabrina Melón dieron voz a los más de 50 personajes de la cinta muda ¿El automóvil gris¿, aportando hilaridad y una rica gama de resignificaciones a una de las películas más importantes del cine nacional.

Talía Rodríguez
Noroeste, Mazatlán, 05 / nov / 05


Un acto escénico ritual. Es lo que se ofrece gracias a la propuesta interesante, creativa y valiosa de Teatro de Ciertos Habitantes. Más que un arte ecléctico (de posturas intermedias) nos encontramos ante una expresión de distintos signos artísticos en una sola forma expresiva. Y, más que un acto sincrético, tenemos un arte sinergético, de sinergia, o sea: la acción de dos o más causas cuyo resultado es superior a la suma de los efectos. O sea: el logro total supera a las partes, aunque esas partes por sí solas igual se muestran con todo su rigor artístico. Sobre todo, las voces de los actores. El espectáculo resultó, resultaba y resulta una mezcla divertida e ingeniosa de distintas artes. En el Mélico Salazar la gente aplaudió con entusiasmo lo que había visto. Lo cierto es que para eso son estos festivales: para indagar en la capacidad humana de reinventarse en un escenario.

William Venegas
La Nación, San José, 29 / nov / 04


La obra El automóvil gris es uno de los descubrimientos del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogota de este año.

Rudiger Schaper
Der Tagesspiegel, Bogotá22 / abr / 2004


Un espectáculo quimérico. La cortina se abre sobre una pantalla. Un piano vertical esta aquí, al pie del escenario. ¿Asistiremos a la proyección de una película muda con acompañamiento musical? No, aquí hay más. Está la extraña y fascinante boda de una tradición muy sofisticada: la del Benshi japonés y la de un espectáculo popular. Lo que nos proponen para descubrir esta semana los responsables del Festival de l¿Imaginaire es un objeto muy particular y muy interesante. Un objeto compuesto, una quimera nacida de la imaginación de Claudio Valdés Kuri, músico y hombre de teatro, quien participa en la representación como narrador junto con los miembros de su compañía, el Teatro de Ciertos Habitantes: Deborah Silberer, Fabrina Melón, Enrique Arreola y la extraordinaria Irene Akiko Iida, frágil como tanagra, Benshi japonesa con espléndido traje de ceremonia y maquillaje tradicional, con hechizante voz y radiante virtuosismo. Los avatares de la historia no permitieron la conservación de la película tal como Rosas Priego la había concebido; pero la copia que sostiene el proyecto de Claudio Valdés Kuri es buena, con su ritmo, la calidad de los cuadros en blanco y negro, su suspenso y esta mezcla indiscernible de lo real y de lo recreado. En fin, existe aquí una atmósfera rara que seduce. En la Maison des Cultures du Monde, en este cálido teatro, veremos bien a los intérpretes. Porque, si la película es excelente, lo más sorprendente es la partición deslumbrante de Irene Akiko Iida, por supuesto, sus camaradas también tienen lo suyo; pero ella tiene el arte exacto del Benshi y eso da a sus palabras extrañeza, musicalidad vaporosa, gracia y humor. Hay algo muy divertido en la manera en que Enrique Rosas recuperó esta historia y el Teatro de Ciertos Habitantes, fiel al espíritu mismo del director, supo encontrar la deliciosa distancia que hace del espectáculo un momento extraño y seductor.

Armelle Héliot
Le Figaro, París, 29 / mar / 04


El automóvil gris brinda la inspiración para disfrutar una sorprendente experiencia teatral ¿ una presentación especial, combinación de los hermanos Marx, Gilbert & Sullivan, incorporando en una antigua tradición fílmica japonesa - todo ello ideado por Claudio Valdés Kuri, director avant-garde dela Ciudad de México. La obra es de humor tipo Los tres chiflados combinado con Buster Keaton; surrealista, encantadora y alegremente ligera. Durante largos intervalos, imitan a la perfección los parlamentos de los actores de la pantalla, hablan con gran velocidad, sin equivocarse de entradas o señales; lo que hacen es tan difícil y tan bien logrado sin que muestren esfuerzo, que viene a la mente la identificación del material con algo semejante al zen. Evito los clichés como ¿nunca han visto algo parecido¿, pero el hecho es que ¿nunca lo han visto.

Roger Ebert
Chicago Sun-Times, Chicago, 13 / jul / 03


Se emplearon varios idiomas, desde el japonés al español e inglés, pronunciados con tal rapidez que mareaban, mientras Scott Joplin tocaba al piano. La velada fue poco convencional: uno no suele ver a una actriz japonesa, la cual es parte de una compañía teatral mexicana, interpretar diversos personajes en una escala épica y algo semejante a la contemporaneidad de la película de D.W. Griffith, Intolerance. Si lo mejor del teatro internacional siempre investiga los lugares que atraviesen fronteras y linderos, Teatro de Ciertos Habitantes se desborda al cruzar tantos parámetros estéticos que el espectador se marea. Lo mejor de todo, es que esta compañía teatral le da a su altamente original labor un palpable sentido de diversión. Su versión divertida y provocativa de El Automóvil Gris rinde homenaje a la tradición Benshi japonesa. Al salir del teatro, uno se asombra de la maravillosa manera en que la cinematografía unificó y embrolló los idiomas a través del uso alocado y artístico de su poliglotismo. El grupo termina hablando en una lengua universal, confundiendo todo.

Chris Jones
Chicago Tribune, Chicago, 13 / jul / 03


El pasado y el presente se encuentran felizmente en la puesta en escena de El automóvil gris, gracias a la creatividad sin límites del Teatro de Ciertos Habitantes, de México, dirigido por Claudio Valdés Kuri, que cerró el domingo el XVIII Festival Internacional de Teatro Hispano. Hace dos años,la compañía mexicana asombró al público del festival con De monstruos y prodigios, acerca de loscastrati; y ahora recupera una película del cine silente para integrar cine, teatro, música y danza en una espectacular fusión. Además de resucitar al Benshi japonés y recrear un clásico mexicano, el joven Valdés Kuri y su compañía han realizado un espectáculo teatral innovador y divertido que nos hace esperar con ganas su próxima sorpresa.

Norma Niurka
Nuevo Herald, Miami, 25 / jun / 03

Una sostenida energía, transiciones cuidadas y múltiples, caracterizaciones llenas de matices y sutilísimo sentido del ritmo. La estrategia principal, para estos jóvenes artistas, descansa en el uso del juego -teatro otra vez teatro-, en la ironía del contrapunto, en la belleza de la imagen, en la pericia del intérprete, en la sutileza de la partitura dramática, que imbrica tradición y contemporaneidad, cuestionamiento y sarcasmo, poesía y síntesis. Estrategia del teatro. Al menos, del buen teatro.

Esther María Hernández
Nuevo Herald, Miami, 18 / jun / 03


Los comentadores usan varias estrategias para acercarse al film. Se comienza con cierta lógica, y al final se convierte en un gozoso disparate cuando entra el absurdo. Todo ello convierte este espectáculo en una propuesta novedosa y divertida.

Javier Miranda
Diario de Cádiz, Cádiz, 22 / oct / 02


¿Qué hace una actriz japonesa en kimono en esta obra? No nos enteramos, pero es muy divertido. Los tonos que van desde el jefe de los hampones, el idiota de la banda, hasta las quejas desesperadas de las víctimas, son muy bien interpretadas por Irene Akiko, a la velocidad del cine mudo, en una forma de hablar internacionalmente entendible, como en los comics. La fascinación de Claudio Valdés Kuri por el género Benshi lo llevó a crear este estupendo espectáculo de cine-teatro-performance.

Andreas Schäfer
Berliner Zeitung, Berlín, 7 / oct / 02


Una excelente interpretación de Claudio Valdés Kuri se presenta en el Festival MEX-Artes, Berlín.

Christiane Kühl
Tageszeitung, Berlín, 6 / oct / 02


Tomamos un clásico del cine mudo mexicano, que en ese país es muy famoso, pero aquí nadie lo conoce. Después una técnica japonesa olvidada, el Benshi, a través de la cual actores comentaban en vivo para el público cine mudo de todo el mundo. Un joven grupo de teatro mexicano, compuesto por dos actrices, un pianista y un director. Resultado: un producto de exportación ideal,El automóvil gris. Funciona sin entender el idioma. Funciona porque la acción es sencilla. Funciona porque los narradores y el pianista saben manejar muy bien la voz y los sonidos.

Christina Tilmann
HKW, Berlín, 3 / oct / 02


Transgredir las fronteras del lenguaje- cualquiera que éste sea - siempre es arriesgado pues nunca se tiene la certeza si en esa actitud se pierda o no la esencia de aquello que se quiere expresar, pues al fin y al cabo, lo que busca la trasgresión es ir más allá de los límites permitidos, es decir, cimbrar desde la provocación creativa, pero no sin un objetivo claro y determinado. Así, pues, para recorrer este camino, es indispensable tener una idea y un planteamiento muy bien estructurados para no caer en una postura simplista de la provocación vana y desarticulada; se ha de contar también con una amplia visión de las diversas áreas a las que se echará mano para ser toda esta nueva formulación en lo que se pretende explorar, sobre todo cuando se trata de abordar uno de los clásicos del cine mudo mexicano que ha sobrevivido a muchos y variados acontecimientos. Se trata, por supuesto de la obra El automóvil gris. A través de una estética vocal lúdica, llena de polifonías que va desde el absurdo y la comedia hasta la tragedia y lo sórdido, la puesta en escena tiene un carácter indiscutiblemente provocador y propositivo que lleva a sus límites discursivos al lenguaje hablado, y a una síntesis visual rica en formas y contrastes, y en donde ambos lenguajes se fusionan de tal manera que es imposible mantenerse al margen tanto de lo que ocurre en el escenario como de lo que pasa en la pantalla.

Moñe Adalid
El Heraldo, Ciudad de México, 4 / oct / 02


Con sólo tres montajes, Claudio Valdés Kuri se ha colocado en un sitio privilegiado en el ámbito de la creación escénica en México. Con De monstruos y prodigios ratificó su conocimiento de las leyes del teatro para jugar con ellas y construir espectáculos que, sin pretenderlo, rompen con los corsets de la estructura escénica para la creación de un lenguaje renovado. Valdés Kuri trae a la actualidad y en un contexto distinto el arte que en épocas pasadas fue el centro de la atracción. Pero no hace arqueología artística, sino con un propósito revivificante de aquellas expresiones del arte, con un sentido renovador y una apuesta a la combinación de la tradición y los nuevos lenguajes del arte escénico. Como creador contemporáneo sabe que no puede olvidar ni borrar de un plumazo la tradición. Inteligente, no lucha contra esa herencia, sino que la utiliza como una herramienta para potenciar el desarrollo de un lenguaje propio y una propuesta absolutamente contemporánea. En El automóvil gris, Valdés Kuri combina cine y teatro. Le da al quehacer escénico vivo un significado distinto al ponerle como telón de fondo la proyección de una película; y al cine le da un carácter mucho más íntimo al resignificarlo a través del trabajo actoral. Sin duda, El automóvil gris es un espectáculo de fina factura que habla del talento de uno de los grandes directores jóvenes del teatro mexicano.

Juan Hernández
Unomásuno, Ciudad de México, 4 / sep / 02


Las narradoras van construyendo un discurso teatral alucinante. Y por si esto fuera poco, los melómanos disfrutan de la expresividad de las partituras interpretadas en el piano.

Eleonora Rodríguez Lara
Cambio, Ciudad de México, 18 / ago / 02



Para nada es gris. Nadie imaginó que con ayuda de la magia histriónica de Claudio Valdés Kuri, haría un viaje en el tiempo. En pleno siglo XXI, el director capitalino decidió zarandear al auditorio llevándolo de vuelta a la era del cine mudo. Con un trabajo vocal admirable, Sofía Gonzáles de León e Irene Akiko Iida, apoyadas en todo momento por el pianista Ernesto Gómez Santana, dieron voz en japonés, español, inglés, un poco de francés, otro tanto de alemán, con acento español, cubano, chilango, a todos los personajes. Hicieron además las voces de perros, gatos, gallos, los ruidos del tren, las puertas, algunos timbres, las detonaciones de las armas de fuego. Y no conformes con tan brillante trabajo que lo mismo arrancó carcajadas que motivó a la reflexión, después del intermedio - hoy casi nadie recuerda que existieron alguna vez en el cine - bailaron, cantaron e hicieron que toda la gente visualizara completa la experiencia de ver con compañía un filme. Atraparon a los espectadores dominicales en una deliciosa y fantástica velada. Valdés Kuri es un viejo conocido en Monterrey, recientemente por sus destacadas puestas Becket o el honor de Dios y De monstruos y prodigios. Y aunque su Automóvil gris nada tiene qué ver con estas producciones, el resultado esta vez fue tan grato como en otras ocasiones.

Silvia Ruano
El Norte, Monterrey, 13 / ago / 02


Sin más teatralidad que las voces de las Benshi y los efectos rítmicos del piano, esta propuesta sumerge al espectador en una ficción sumamente original y divertida, pues consigue unificar el cine y el teatro a través de las virtudes de dos narradores, que trabajan el potencial de su voz a diestra y siniestra. Claudio Valdés Kuri, que ya con su montaje De monstruos y prodigios mostró su habilidad para juntar en el escenario elementos aparentemente irreconciliables y ser capaz de narrar dramáticamente la historia de un siglo, propone un espectáculo más austero y no por ello menos interesante. Dirige a dos virtuosas de la voz, incluye a un pianista talentoso y permite al espectador vivir una experiencia bicultural, de ecos antiguos y presentes.

Ximena Escalante
Primera Fila, Reforma, Ciudad de México, 9 / ago / 02


Valdés Kuri se apoya en el músico Ernesto Gómez Santana, que ejecuta al piano música de la época tanto mexicana como japonesa y composiciones suyas, y en las dos excelentes actrices que son Sofía González de León, como la Benshi mexicana, e Irene Akiko Iida, como la Benshi japonesa, para su experimento (y todo lo que sea experimentar con las formas escénicas es bienvenido, siempre que esté tan bien resuelto como éste, a diferencia de otras pedantísimas propuestas mal llevadas a cabo). En la primera parte, Irene Akiko empieza el doblaje de los personajes en japonés, aunque con distintos tonos de voz, para después continuar en español, siendo relevada por Sofía Gonzáles de León. Tras un intermedio y después de una graciosa imitación del vodevil de la época (en las que se usaban bailes, canciones y actos de magia en los cines, amén de la exhibición de la película) el experimento se dispara, se dan ladridos en alguna escena de la pelea, la música subraya y a veces contradice lo que ocurre en la pantalla, como esa melodía japonesa en una locación de pueblo mexicano, se utiliza el inglés para dar voz a los estadounidenses y nunca se cae en el exceso. Es un muy buen experimento, e ignoro cuáles sean las consecuencias.

Olga Harmony
La Jornada, Ciudad de México, 8 / ago / 02


Una clara muestra del buen modo de educar la voz. Vistieron de colorido la interpretación de las imágenes. Resulta un deleite observar tales narradoras. A través de ellas, el público admira y comprende tan complicada labor de interpretar y llenar la sonoridad a aquellas ya añejas películas mudas.

Alejandro Danielli
MVS Noticias, Ciudad de México, 2 / ago / 02


Con este nuevo proyecto, Claudio Valdés Kuri vuelve a demostrar su enorme talento creativo, con un espectáculo que nada remite sus dos montajes anteriores.

Salvador Perches Galván
Unomásuno, Ciudad de México, 1 / ago / 02


Una propuesta escénica vanguardista y diferente. El sentido rítmico de la obra, la cadencia y finalmente la exigencia para los espectadores hicieron de El automóvil gris un montaje único.

Susana Zepeda
Vanguardia, Saltillo, 25 / jul / 02


Una explosiva y entretenida interpretación del Benshi.
El automóvil gris causó conmoción, predilección y explosividad entre el público amante del teatro.La voces de Sofía González de León e Irene Akiko Iida sorprendieron al espectador por su precisión y su hilaridad. Una interpretación que fue teatral, operística, cinematográfica y humorosa. Ernesto Gómez Santana proyectó un sonido musical extraordinario.

Sigifredo López
El Diario de Coahuila, Saltillo, 24 / jul / 02


Encantadora y sorprendente producción teatral-cinematográfica
El resultado encanta al mismo tiempo que sorprende. Lo que Claudio Valdés Kuri ha hecho con este filme no es solamente un remake histórico para especialistas; es una producción moderna y ágil para el público en general, en la cual encontramos humor, canciones y drama entrelazados. Es una experiencia memorable en la cual lo antiguo y lo moderno se mezclan brillantemente.

Luis Bernardo Pérez
Ovaciones, Ciudad de México, 23 / jul / 02


Una producción curiosamente emocionante, única e importante.

Juan Carlos Valdéz
Radio Imer, Ciudad de México, 22 / jul / 02


Un resultado sorprendente¿ lo que estas actrices hacen es totalmente revolucionario, mientras realizan verdaderas maravillas en la escena. Entretenida, sentida y sorprendente son unas de las muchas palabras que uno puede ocupar para describir esta producción.

Manuel Lino
El Economista, Ciudad de México, 19 / jul / 02