PREMIOS

Mejor Producción Visitante,2007 Organización Hispana de Actores Latinoamericanos de Nueva York
Mejor Obra, 2007 Unomásuno
Mejor Producción Nacional,2000-2001



SÍNTESIS DE  PRENSA

Exquisito delirio.
De lo más sublime a lo más irreverente. Con todos los matices Teatro de Ciertos Habitantes comparte su “Historia de los Castrati”.En su repertorio de emociones provocadas, el Teatro del Bicentenario ya puede anotar la risa loca, tras las dos funciones del brillante espectáculo “ De monstruos y prodigios. La historia de los castrati”, ofrecidas este fin de semana.Este laureado híbrido de puesta en escena, conferencia dramatizada y recital belcantista, fue traído a León por la compañía mexicana Teatro de Ciertos Habitantes, dirigida por Claudio Valdés Kuri, tras un largo historial de representaciones en México y el extranjero.“De monstruos y prodigios” no es una pieza teatral convencional. Rehúye de las reglas típicas al carecer de argumento narrativo o de los vaivenes de un protagonista enfrentado a un antagonista. En lugar de ello tiene la estructura de una conferencia enriquecida con una parafernalia escénica imaginativa y desbordante.Los personajes son exquisitos y sus intérpretes extremadamente solventes.La representación es remarcable desde su inicio, pero se vuelve memorable en su trecho final.

Luis Meza
A.M. Guanajuato, 25 / sep / 11


Voces silenciadas por la historia.
Teatro de Ciertos Habitantes honra y satiriza al falsete.Nada gratificó más a la mentalidad italiana barroca que un hermoso fenómeno. Ciudades de agua sin derecho alguno a existir, esculturas tan realistas que prácticamente cobraban vida, cantantes varones cuya falta de ciertos atributos anatómicos otorgó a sus voces una perturbante eterealidad fueron el plato fuerte de aquellos snobs de Roma y Nápoles, en la era de la pre-Iluminación.Teatro de  Ciertos Habitantes celebra y se burla de dicha estética fetichista y singular en De Monstruos y Prodigios: la Historia de los Castrati, brillantemente conceptualizada, apabullantemente interpretada por el reparto que tuvo su estreno la noche del miércoles en REDCAT.Tal como los jóvenes castrados al servicio del arte, De monstruos & Prodigios resulta un híbrido sublime, no es totalmente una ópera ni totalmente una obra de teatro, es una gran diva con el alma de un payaso de circo. Imagina una atrapante ponencia académica escenificada en medio de una lucha libre, con unos buenos golpes haciéndose presentes hacia el final y te estarás acercando a esta pieza.Escrita por Jorge Kuri y dirigida por Claudio Valdés Kuri en un apropiado estilo de frenesí cómico ilimitado, la obra sincretiza un inteligente alardeo con crudas imágenes escatológicas, un maravilloso pastelazo vulgar de vodevil con análisis eruditos al tiempo que expone el auge y decadencia de un ser que "corporaliza ambos sexos sin tener que soportar las limitaciones de ninguno".

Reed Johnson
Los Ángeles Times, ene / 09


La humanidad cambió. Los mitos desaparecieron y sólo quedan libros que los mencionan o relatos que han pasado de padres a hijos que aseguran que alguna vez existieron. Unos pueblos se revelaron y dejaron de ser esclavos, se armaron revoluciones y la música, ese invento tan extraño que aún no es totalmente comprensible, reflejó, a través de los siglos, esos cambios; fue cambiando ella de la misma manera que cambiaba la imagen del mundo, las ropas de las gentes y sus costumbres. Pasó el tiempo frente a mí.Pasó todo esto frente a mí, ayer en el auditorio de FEPADE, al ver "De Monstruos y Prodigios: La Historia de los Castrati" del grupo Teatro de Ciertos Habitantes de México.Quedé maravillado ante un espectáculo tan completo donde se combinaban comedia, música barroca en vivo, drama, un vestuario hermosísimo y buenas actuaciones para entregarnos una obra por de más educativa donde nos adentramos en la historia, casi desconocida, de los castrati, metiéndonos incluso en detalles íntimos de las vidas de éstos hombres que fueron las estrellas de la música siglos atrás.Esta obra me dejó pensando en qué tan falsos son los mitos y qué tan ciertas son las historias que se tienen como verdaderas. Documentos antiguos prueban la existencia de los castratos incluso hay grabaciones del último castrato, Alessandro Moreschi. ¿Pero qué otras pruebas hay? ¿Son suficientes un montón de papeles para que creamos en eso? Las historias escritas sobre ellos son como las historias de criaturas mitológicas como el centauro. Quizás, hace milenios, sí existieron los centauros y ahora, después del paso inevitable del tiempo, sean solamente mitos, leyendas, seres que no existieron. ¿Llegará el día donde los castratos sean seres mitológicos? ¿Llegará el día en que se hable del castrato como el ser andrógino que estremecía a las multitudes con el canto bello de su voz? ¿Llegará el día en que nosotros mismos, después de que haya pasado diez veces la edad que tiene el mundo, seamos simples mitos y jamás hayamos existido en realidad? Es posible. Esta obra me dejó ver que es posible.Sólo me resta decir: GRACIAS, Teatro de Ciertos Habitantes. La vida vale la pena por ustedes.

Javier Ramírez
DicenQueNadieEsPerfecto, 21 / abr / 08


Una de las 10 mejores obras del 2007.
Talento innegable de la compañía Teatro de Ciertos Habitantes. Rigor escénico. Claudio Valdés es un arquitecto del teatro por su cualidad de visualización y construcción de fragmentos. Su racionalidad se convierte en intuición y capacidad de análisis. La creatividad es incluyente con los miembros de su equipo.

María Teresa Adalid
Unomásuno, 22 / dic / 07


La espera valió la pena, el elenco mexicano ofreció un extraordinario espectáculo.

Beatriz Molinari
La Voz del Interior, oct / 07


El espectáculo magnífico y el elenco estupendo, merecieron la interminable ovación con la que fueron saludados.

Ernesto Schoo
La Nación, sep / 07


De Monstruos y Prodigios resulta muy creativa, estrambótica, excéntrica y alocada.Los gemelos siameses son admirablemente interpretados por Raúl Román y Gastón Yanes; Kaveh Parmas interpreta deliciosamente al esclavo.Una sofisticada y bien intencionada sátira de la ópera del siglo XVIII; una parodia de corazón, sumamente divertida incluso para aquellos que no son amantes de la ópera.

Wilborn Hampton
Lincoln Center Festival, The New York Times 23 / jul / 07


Lleva de la gloria al caos el montaje dirigido por Claudio Valdés Kuri.
Las actuaciones de Raúl Román y Gastón Yanes asombraron y divirtieron al público.Un centauro, unos siameses, un esclavo, un maestro de canto, un castrato y el mismísimo Napoleón arrancaron carcajadas y conmovieron con su mezcla de comedia y drama, de teatro, canto, música y baile, basada en la investigación de Valdés Kuri y Jorge Kuri.El público dio aplausos prolongados a la obra que divirtió y conmovió con su contenido y actuaciones.

Mireya Espinosa
Mural, Jalisco 24 / sep / 06



Los castrati conmovieron.
Una impecable producción. El montaje De monstruos y prodigios reunió a más de mil espectadores, de los cuales también arrancó los mejores aplausos.

Alfonso Gutiérrez
Milenio, Jalisco 23 / sep / 06


Esto es comedia con estilo. La ópera, sorprendentes proezas sexuales y éxitos de algunos castrati, así como constantes referencias a otros tipos de fenómenos y monstruos, construyen una trama tan elegante como intencionalmente boba. Casi no hay insinuaciones -¿por qué tendría que haberlas?- y la castidad del vocabulario añade un efectivo escalofrío a la historia. La caída del reino de los castrati, cuando son atacados por Voltaire y otros representantes de la Ilustración, es espectacular. Al final, un minúsculo Napoleón coloca un gran cañón ante sí y simplemente, los hace volar. Tanto el director como el dramaturgo tienen un firme manejo de las convenciones del teatrobarroco, y saben explotarlas hasta alcanzar estupendos efectos. Con un toque de ligereza, la obra nos deja sentir los cambios en las modas sociales y teatrales a lo largo de más de un siglo. Al ver la compañía mexicana recrear tan brillantemente la ópera barroca, es imposible no recordar que, en la cumbre de la era barroca, la Ciudad de México era la capital cultural de un imperio universal. El joven sopranista Javier Medina tiene una voz clara y pura, con un rango vocal prodigioso y una extraordinaria dicción en italiano.

D.J.R. Bruckner
The New York Times, Hispanic Theatre Festival, N.Y., EUA, 28 / jun / 01


¡Lo mejor de la castración!
Uno de los más emocionantes trabajos. Dos funciones repletas de conocedores tuvieron la suerte de ver la atrevida y descarada obra De Monstruos y Prodigios, antes de que la compañía tuviera que regresar a México.

Alisa Solomón
The Village Voice, Festival Teatro Hispánico, Nueva York, EUA. Junio 27 - Julio 3 / 01


Locos cantando en Bruselas. La historia de los castrados revisada por una compañía mexicana inclasificable. La fuerza de Valdés Kuri radica en hacer cohabitar los contrarios, bufonadas y armonía, violencia y dulzura. Estos actores-cantantes son capaces de entonar las más bellas melodías (Gluck, Handel...) pero también de desvariar a placer. Estos arrebatos de locura contribuyen por supuesto al encanto de De monstruos y prodigios.

René Solis
 Libération, Kunsten Festival des Arts. París, Francia, 10 / may / 01


Historia y fantasía, bien acoplados, describen el apogeo de los castrati en el Siglo de las Luces. Lo bello no es lo que le preocupa a Claudio Valdés Kuri, le tiene más bien sin cuidado. Aborda el escenario descaradamente, poniendo en juego todas las disciplinas, musicales y teatrales. Provocando al público entre arias de Pergolesi y de Gluck, muestra las crueldades de una época. Gravedad e ironía se unen en una mezcla detonante. Un repaso veloz de dos siglos de música, ¡delbel canto al techno, pasando por Claude François y Madonna! Un espectáculo revelador que, sobre un escenario como arena, toma al toro por los cuernos.

J.D.
 Le Soir, Kunsten Festival des Arts. Bruselas, Bélgica, 7 / may / 01


México envía un hermoso espectáculo iconoclasta, muy documentado y con valor casi pedagógico. Cantante, actor y director, Claudio Valdés Kuri presenta una pintura picaresca, marcada por la estética circense, que celebra en tono irónico y tierno a los castrati. A través de partituras de Rameau, Pergolesi, Bononcini, Handel, la hábil compañía atraviesa tres siglos de la historia de la música y de las costumbres.

Ph. T.
 La Libre Belgique, Kunsten Festival des Arts. Bruselas, Bélgica, 7 / may / 01


Con gran diversidad y una puesta en escena delirante, la Compañía Nacional de Teatro de México cerró con broche de oro el Festival de Teatro. A sala llena, el público ovacionó largamente a estos talentosos aztecas. Una deliciosa comedia con un trabajo escénico impecable.

Ever Garcés
 El Periodiquito, Festival Internacional de Teatro, Venezuela, 9 / abr / 01


El valor principal del texto radica, sin duda, en el hecho de que aborda el tema de los castrati desde varios puntos de vista. Así el público tiene oportunidad de acercarse a esta singular y aberrante práctica desde un enfoque social, médico, quirúrgico, sexual, político y musical.

Juan Arturo Brennan
 La Jornada, Ciudad de México, 2 / abr / 01



Sorprendente y espléndida. La obra aborda con profundidad tanto psicológica cuanto social y musical, la aberración operística suprema, a través de un texto bien documentado que plantea una atinada y comprimida historia de la ópera... un cuestionamiento hondo y conmovedor acerca del canto, de la voz humana, de su uso y abuso, de su capacidad de ir más lejos, de su ser prodigiosa, de la adicción que causa, del sometimiento que logra, de su terrible monstruosidad. Teatro musical a un nivel mayor de muchas óperas tradicionales, teatro musical en el más amplio y perturbador sentido del término, ése en el que las palabras, la emoción, los sentidos, el canto, la reflexión y la tensión dramática se funden hasta llegar a confundirse. Un espejo devastadoramente nítido y reflejante frente al canto operístico. En él, todos sin excepción, nos vemos reflejados: cantantes, compositores, empresarios, directores de teatros, pianistas, críticos, espectadores, directores de escena, libretistas. Y el reflejo, la imagen resultante es tremenda. Kuri logra lo que parecía imposible al abordar el tema: tensión dramática. Y por la afortunada y erudita amplitud estética, la obra rompe los límites de género y tiempo que los simples referentes operísticos habrían planteado. Es sorprendente ver a un grupo de artistas hacer tantas cosas distintas al mismo tiempo y con tal nivel.

Gerardo Kleinburg
  Reforma, Ciudad de México, 4 / mar / 01


Muestrario de maravillas. Los excesos dramáticos, que bien vistos van muy en tono con el barroquismo descrito, contrastan con la sobriedad de elementos escenográficos. Espectáculo multidisciplinario o grand divertissement muy disfrutable y consecuente con la línea heterodoxa, proteica e imaginativa que ya se prefiguraba en Becket, el anterior trabajo del director. Ojalá haya muchos espectáculos como éste.

Enrique R. Mirabal
El Heraldo, Ciudad de México, 4 / feb / 01


Luminoso y edificante divertimento escénico de Claudio Valdés Kuri. Este espléndido montaje nos prodiga una imaginación y un goce exacerbados, un variado y desinhibido talento a flor de piel, un producto teatral tan novedoso como pletórico de chispa e ingenio. Graciosa e ilustrativa ilusión escénica en torno a esas grandes estrellas del pasado. Música en vivo, coreografías, entrenamiento ecuestre, vestuario, utilería y efectos especiales ad hoc a la época, a las que debieron haber sido aquellas majestuosas producciones de la ópera barroca.

Siempre, Ciudad de México, 31 / ene / 01


Rigor y ludicidad. Claudio Valdés Kuri destaca por una audaz, rigurosa voluntad de experimentación. Hernán del Riego, un músico y actor de extraordinaria riqueza gestual, y Mario Iván Martínez, también histrión y cantante de poderosa expresividad y talento cómico, se mueven en el complejo desarrollo de un lenguaje del cuerpo fiel a la evolución registrada en los siglos que abarca la obra. Un intenso trabajo apunta ese brillo de apariencia simple. La participación de Javier Medina es la parte central de esta lograda puesta en escena. Una fuerte, expresiva energía cultiva Kaveh Parmas. Papel destacado tiene el vestuario y pelucas, diseñados por Mario Iván Martínez, llevados al detalle; delicia para la mirada. Un humor desparpajado, sin pedantería, recorre esta dolorosa historia de paradojas, de grandezas y crueldades humanas, que a la par que nos asoma al horror, hace del teatro una experiencia capaz de provocar el raro deseo de volver más de una vez al mismo espectáculo y de confirmar que una obra experimental puede agotar localidades con días de anticipación.

Luz Emilia Aguilar Zinser
 Reforma, Ciudad de México, 26 / ene / 01


Claudio Valdés Kuri, joven y talentoso director emprende la sórdida historia de los castrati. Una puesta en escena delirante, lúdica, onírica y muy divertida en la que la belleza estética está presente en todo momento. Los siameses Jean-Ambroise Paré, realizan su trabajo de manera magistral. Valdés Kuri conjunta un talentoso grupo de músicos-actores encabezados por Mario Iván Martínez y Hernán del Riego; acompañados por Javier Medina, que interpreta al castrado, muestra sus cualidades vocales y no menos dotes histriónicas; Antonio Duque aporta su talento interpretativo al dar vida a Baldassarre Galuppi. Completan el reparto las acertadas actuaciones de Luis Fernando Villegas, Kaveh Parmas y Miguel Ángel López. Magda Zalles, directora musical, y Alan Stark, con danzas barrocas, dan el marco perfecto de la época expuesta en la obra. De monstruos y prodigios refrenda el enorme talento de Valdés Kuri y ofrece un regocijo visual y sonoro para el espectador.

Salvador Perches Galván
 Unomásuno, Ciudad de México, 17 / ene / 01


Prodigios entre monstruos. Sorprendente y enriquecedora de Jorge Kuri. Claudio Valdés Kuri dirige la escena, valga la redundancia, prodigiosamente. Y es que no resulta fácil conjugar tantos aciertos: la concepción escenográfica de simplicidad poética y la iluminación de Víctor Zapatero, dotan a este montaje de una belleza onírica. Magda Zalles, como directora musical, se integra a la dinámica de modo acertado, ilustrando y jugando. La tarea histriónica de los intérpretes deslumbra por su disciplina y virtudes; cantantes excepcionales y en el caso de Antonio Duque, la ejecución de un clavicordio. Sorpresa tras otra, atrapa al público en un discurso de frescor neurótico y metalingüístico. El brillo del texto florece en las manos del envidiable equipo conformado. Un soberbio caballo nos transporta a la ilusión infantil, el jinete Luis Fernando Villegas hace gala de su maestría y nos obsequia una réplica muy afortunada de Napoleón. Las voces surgen potentes en toda su belleza. La singular tesitura de Javier Medina resalta con brío. Mario Iván Martínez y Hernán del Riego integran una deleitosa esquizofrenia. Las cuerdas vocales de ambos actores son privilegiadas. Miguel Ángel López y Kaveh Parmas, que se ven sometidos a un esfuerzo físico extraordinario, son destacados actores.

Adriano Numa
 Tiempo Libre, Ciudad de México, 4 / ene / 01


Mario Iván Martínez y Hernán del Riego, envueltos en una monstruosa realidad siamesa, logran una complementariedad prodigiosa. La producción de Igor Lozada, es limpia y adecuada, para que el trabajo de los actores destaque con libertad. Una de las mejores obras que podemos ver.

Eleonora Rodríguez
 El Foco.Com, Ciudad de México, ene / 01


Claudio Valdés Kuri refrenda todas las expectativas que causó con su primer montaje, Becket de Anouilh. Resulta el director ideal para este texto, en el que logra emparejar música y actuación con gran sentido lúdico que llega a ser un gran espectáculo con un mínimo de recursos. La dirección musical de Magda Zalles, las danzas barrocas puestas por Alan Stark y el espléndido vestuario diseñado por Mario Iván Martínez constituyen aportaciones sustanciales al espectáculo. Los hermanos Paré, representados por Mario Iván Martínez y Hernán del Riego, ajustan de manera ejemplar sus movimientos y hacen alarde de sus dotes de actores y cantantes, como Antonio Duque, cantante y clavicordista que encarna un burlesco Galuppi. Javier Medina, que es el virtuoso castrado, logra un buen desempeño actoral. Kaveh Parmas, como el negro Sulaimán tiene escenas graciosísimas, Miguel Ángel López hace un excelente Quirón y el caballista Luis Fernando Villegas, elegante, montado en Campeador, entra también al juego cuando se convierte en Napoleón. Un interesante texto con un chispeante montaje en el que un pequeño grupo de virtuosos logra un espectáculo cabal.

Olga Harmony
 La Jornada, Ciudad de México, 30 / nov / 00

Un montaje que ofrece a los sentidos del espectador una experiencia teatral diferente a la acostumbrada. Se conjugan con humor y acierto escénico, música, canto, coreografías ecuestres, relatos mitológicos y la posibilidad de escuchar la voz del Il Virtuoso Javier Medina, quien debido a una enfermedad infantil sufrió una castración natural y conserva la voz de soprano. No hay dramaturgia, se trata, más bien, de un relato-escéncio-musical-humorístico que parece ser la excepción a la regla: demuestra cómo sí es posible, bajo determinadas condiciones, hacer teatro sin un texto dramático. Los resultados muestran que mientras hay claridad en la propuesta y rigor en el esfuerzo, se puede llegar a construir una ficción conmovedora. La concepción del espacio es interesante. Sólo hay 40 toneladas de arena, sobre ella se mueven el caballo y los actores, quienes expuestos a la desnudez del espacio dan todo de sí. La pareja de siameses se ve trabajada con meticulosidad, juntos consiguen un trabajo gestual compartido con soltura. Cabe destacar el menú musical que ofrecen, su versatilidad como actores y cantantes es notable y su esfuerzo parece no tener fin. Sulaimán se desplaza en la arena como si fuera su habitat natural. Quirón, el centauro, parece recortado de los libros de mitología, su trabajo corporal es preciso y también su intención. Los delicados movimientos del caballo blanco y hermoso aportan un aire elegante al tono cómico de los actores. Este espectáculo ofrece una propuesta teatral fresca, interesante y, sobre todo, entretenida.

Ximena Escalante
Primera Fila / Reforma, Ciudad de México, 15 / dic / 00


Señoras y señores: ¿Es posible que en la actualidad existan monstruos y prodigios? Pareciera que estos seres pertenecen a otras épocas, no obstante es posible verlos en el escenario gracias a la obra De monstruos y prodigios. El recorrido es brillante y ameno, lúcido y preciso, bello y crítico. De monstruos y prodigios hilvana lazos culturales sutiles, que nos permiten no sólo seguir la historia conmovedora y terrible de los castrati, sino que abre la reflexión y propone una postura ante la cultura. ¿No han sentido fascinación ante los monstruos, los prodigios, y aquello que no logramos comprender? Esta fascinación es enfatizada por la presencia de los siameses, encarnados de manera sobresaliente por Mario Iván Martínez y Hernán del Riego. Una obra que conjuga el talento (del director, actores, diseñadores, y todo el equipo artístico), la belleza (de la propuesta escénica, de las imágenes, del canto), el sentido del humor, la posibilidad de compartir el inquietante mundo de loscastrati, la sorpresa y la intrusión del público en la escena, la fascinación por la historia de la música, la cultura del espectáculo, la precisión y la exigencia de un teatro de gran calidad.

Silvia Peláez
Primera Fila / Reforma, Ciudad de México, 1 / dic / 00


Triunfó De monstruos y prodigios en su estreno internacional. La historia de los castrati llenó de magia a los espectadores.

Daniel Heredia
 Cádiz Información, Festival Iberoamericano de Cádiz. España, 21 / oct / 00


Una obra original y novedosa. Una obra de calidad que tuvo gran éxito en Cádiz.

Pilar Choza
 La Teatral, Festival Iberoamericano de Cádiz. España, 21 / oct / 00