SÍNTESIS DE PRENSA

Tara Parra entra a escena para interpretar al papel protagónico. El personaje requiere de audacia, memoria y carisma, todos bien cumplidos por la actriz. La música es un acierto ya que ayuda a mantener el ritmo y energía de la obra. “Todavía… Siempre” es una obra que juega con la realidad y la ficción. Si se le pusiera un color sería el rosa y si se le pusiera un sabor sería el del recuerdo. Un obra cargada de nostalgia y añoranza.

Paulina Villaseñor
Proceso, 6 / jun / 2013


Un tributo a la vejez, un trazo memorioso por el itinerario existencial recorrido, sabia disquisición que tiene frases tan entrañables como: “Una mujer sin arrugas, es como una ciudad sin historias.” Un montaje sencillo pero que cuenta con una fuerte carga emotiva, una crónica de reconciliación con los días y las horas terrenales, aunque estos estén próximos a evaporarse. Da cuenta de los claroscuros de una existencia humana, del goce y las tristezas, de esa lucha cotidiana por custodiar al corazón, a final de cuentas, uno de los órganos más importantes del ser humano. La obra se despliega como un monólogo de balance. Prevalece la sapiencia. Valdés Kuri y Conchi León dignifican a la vejez, sin caer en grandilocuencias, en un tono suave que estremece.

Perla Schwartz
Blogperla, 01 / jun / 2013


Una actriz especial. Todavía...Siempre.
Una actriz de la tercera edad, emprende en comunión con el público un viaje que explora literalmente los terrenos de la vida y la muerte. El papel de los ancianos en la sociedad es cuestionado por la dramaturga Conchi León, en un texto difícil por su forma y propuesta pero traducido al escenario por uno de los directores mexicanos contemporáneos más arriesgados de su generación: Claudio Valdés Kuri. El caso de la actriz Tara de la Parra, merece una mención aparte. El camino irreductible de la pérdida de la independencia y hasta la dignidad que involucra la vejez. Pero en la voz de Tara, el terrible trayecto se transforma en esperanza, en belleza, en amor a la vida. En vértigo y aventura. El resultado: una puesta en escena vital, emotiva y profundamente conmovedora. Una reflexión viva y palpitante sobre el inevitable camino hacia el final del camino.

Omar Medina
Más por Más, Ciudad de México, 23 / may / 2013


Teatro de Ciertos Habitantes, la agrupación a cuyo frente se halla el muy talentoso Claudio Valdés Kuri nunca repite, ni siquiera en una parte, cada escenificación. Lo último que le habíamos visto fue El Gallo que indignó a unos cuantos y divirtió a unos muchos. Sus éxitos rebasan la frontera mexicana y ha logrado ser sinónimo de la vanguardia más depurada. Y en una vuelta de tuerca presenta un monólogo realista y sencillo en apariencia, basado en los recuerdos de su propia madre, las experiencias de la actriz que lo interpreta y el Libro tibetano de la vida y la muerte de Soygal Rimpoché. Tocó a la autora yucateca, muy bien conocida entre nosotros, Conchi León, realizar la dramaturgia.Una mujer anciana, sabedora de que está muy próxima su muerte, entona un canto a la vida y al amor, al mismo tiempo que espera con impaciencia el momento de cruzar el umbral que la llevará junto a su amado esposo fallecido. Así de fácil y así de difícil. Mantener la atención del público durante todo el monólogo de la verborreica ex actriz y cantante confinada en silla de ruedas por una mala operación hecha a sus rodilllas –lo que fue dolorosa realidad para la señora Sylvia Kuri– requiere, tanto de un texto ingenioso como de una actriz de primer orden. Afortunadamente se dieron ambas condiciones.

Olga Harmony
La Jornada, Ciudad de México, 23 / may / 2013


“Si le perdemos el miedo a la muerte, se lo perdemos a todo”.
Nadie quiere hablar de la muerte… pero si le perdemos el miedo a la muerte, le perdemos el miedo a todo, es lo que afirma Tara Parra en “Todavía…Siempre”.Presentado por la compañía Teatro de Ciertos Habitantes, que se ha caracterizado por sus montajes que cuestionan al espectador, lo involucran y lo fuerzan a opinar sobre lo que sucede en el escenario en el mismo momento de la representación, la puesta en escena es una mezcla entre la escena del funeral de la película “Sueños” de Akira Kurosawa y las ideas tanatológicas de Elizabeth Kübler-Ross, quien cambió en los últimos diez años la percepción que se tenía en occidente sobre la muerte y lo que sigue a esta.Teatro dentro del teatro, juego de cajas chinas, ficción dentro de la ficción y realidad vuelta ficción es uno de los manejos propuestos por el director Claudio Valdés Kuri, de quien es también la idea original.Sin duda el mejor trabajo de monólogo presentado hasta ahora en el Festival Internacional de Teatro “Héctor Azar”.

Moisés Ramos
Diario Milenio, Puebla, 01/ dic / 12


…en ningún momento me sentí espectadora, fue una experiencia inscripta en mi memoria como esos instantes donde todo sufre una transformación adorable.Nunca olvidaré esta función. Recordé esa noche los hilos invisibles que me unen al teatro, porque muchas veces lo olvido.Tuve la sensación de asistir a una epifanía. Durante la función, volví al instante de muerte de la persona que me crió. Cada palabra saliendo de la boca de Tara se transformó en un diálogo interno con Rosa. La obra deja  fuera espectacular para centrarse en lo vital, en la verdad de esa escena, en la complejidad de esa mujer abismada en la muerte como todos nosotros, pero ya con registro y reflexión para nombrarla, para coquetearle, para transitar por los bordes y borraduras entre ambos mundos.Cada decisión  fue un acto de sensibilidad y entrega. En estos tiempos que todo se estructura para resistir los embates del mercado, para avasallar,  este trabajo deja que los poros de la escena se abran, que la obra respire, que la fragilidad se vuelva un espacio reflexivo y de intensidad.

Gabriela Halac
Investigadora, crítica y editora de artes escénica de Argentina
Fundadora de DocumentA/Escénicas


"Hay que darnos la oportunidad de envejecer y asi comprobarnos que seguimos creciendo"... Esta es la premisa de esta extraordinaria puesta en escena.Ahí donde la vejez se vuelve nada mas que un pretexto y que la vida sigue todavía y siempre, nos toca la oportunidad de seguir investigando y dandonos la oportunidad de comprobar que el crecimiento es solo eso, crecimiento, mas no una actitud que impida seguir soñando, seguir viviendo y sobre todo amando.Claudio Valdés Kuri, quien ya nos habia sorprendido anteriormente con sus extraordinarias puestas en escena, lo logra una vez más y esta puesta, particularmente toca partes medulares, íntimas, melancólicas, de sus espectadores. El tratar un tema tan poco explorado, en nuestra sociedad, como es el de la tercera edad, nos hace entrar en una serie de razonamientos, nunca tocados y poco hablados. La gente tiene miedo a la muerte, que invariablemente algun dia nos tocará, y es un tema que no solo no se habla, sino que se evita. En un montaje que experimenta nuevas propuestas teatrales, el público se vuelve cómplice y actua tambien y hace que la gente lo tome como algo muy normal, ante la serie de acontecimientos que se van presentando.A través de una extraordinaria actriz, como lo es Tarra Parra, el universo nos lleva de la mano, para reirnos, sufrir y sobre todo llorar, ante lo inevitable. Ella otrora es una actriz retirada, quien vive en un hospital, y la cual en su ancianidad tiene la necesidad de seguir viviendo en la memoria colectiva de los que fueron sus espectadores y que ahora se convierten en sus complices. Y ella actua, ella sufre, ella rie, ella se transforma en mil personajes que defienden su posición ante el escenario, ante el mundo, su mundo que ahora se nos revela.Gracias Claudio, por hacernos vibrar, una vez más y darnos lo mejor de ti en este buscar respuestas en la vida cotidiana.

Vicente Aristi
432 Magazine Revista electrónica, Ciudad de México, 24 / nov / 12